Sofía

De manera inesperada y aparentemente casual, como suceden a veces las cosas más importantes, un buen día me encontré con este primer video del padre Bojorge; en realidad primero lo leí y despues lo escuché y lo ví. Me parecen valiosísimas las explicaciones acerca del estado de nuestra civilización hoy; aporta luz y claridad a lo que nos sucede, el rompimiento de nuestra vinculación a Dios como sus hijos y las consecuencias de este alejamiento en nuestro vivir diario. Pero lo hace de forma valiente, sin tapujos, sin disimulos de ningún tipo, y esto hoy es muy necesario porque nos cuesta llamar a las cosas por su nombre y pienso que muchas, muchas personas como me ha sucedido a mí, necesitamos justo alguien que nos recuerde esos "nombres" originarios. Y también conocer otras que antes desconocíamos por completo, la acedia sin ir más lejos. Y desde ahí podemos entender muchas cosas.
Además son tan profundas las raices en las que busca tanto en lo cultural como en lo que más importa, o mejor en lo único que importa, en lo espiritual, que yo he hablado de la existencia de estos 13 videos y de toda la obra que voy conociendo a toda la gente que puedo. Es lo poco que puedo hacer pero lo hago llena de alegría ya que estoy segura que de la misma manera que a mí su lectura y escucha me está aportando luz, serenidad, confianza, alegría y ayuda para la sanación de mi alma...., de la misma forma puede esto suceder para otros muchos y muchas que encuentren este tesoro.
Así que vivamente recomiendo a todo el que pueda, que escuche y lea lo que Dios ha querido transmitirnos a través del Padre Bojorge. Resulta un enorme regalo.

Sofía 

El demonio de la acedia 2/13


Pienso en la consideración, en el peso y en la importancia que se da en mi ambiente de trabajo a Dios. Y me doy cuenta de que en un colectivo que ha variado de 300 a 530 personas, en general y durante un periodo de 23 años, los últimos 23 años, la indiferencia y el desconocimiento hacia Dios, hacia Su Amor y hacia todas las cuestiones relacionadas con Él es la norma imperante e impuesta por el desarrollo de una cultura laica que en España, no ha sabido respetar algo tan sagrado como lo más sagrado que tenemos los humanos, el soplo del espíritu de Dios. Dios y su Iglesia han sido marginados.
No exagero ni siquiera un poquito al decir que de entre todos mis compañeros, sólo conozco a tres personas interesadas en Dios. Desde hace un tiempo y volviendo a conectar con mi infancia y juventud primera, yo sería la cuarta; por ello doy gracias a Dios y le bendigo y le alabo todos los días.
Si bien es verdad que no conozco a mis 530 compañeros a fondo, si soy capaz de conocer y percibir con claridad en qué ambiente me muevo. No interesa a la mayoría si Dios existe o no, este tema no es que sea tabú, es sencillamente impensable, no se lleva. Teniendo la gran mayoría una formación universitaria, sin embargo han carecido de una formación religiosa profunda y ha calado en su pensamiento la idea de que la religión es algo pasado de moda, anticuado, es ridículo pensar "hoy" que Dios pueda existir....
Cuando escucho al Padre Bojorge hablar acerca de la acedia en este segundo programa, me quedo de nuevo asombrada al comprobar "in situ" que en mi país, en mi sitio de trabajo, entre mis amistades y algunos de mis familiares están por completo cubiertos de acedia. Que lo que él describe es exactamente lo que está pasando. Pero no se dan cuenta en absoluto, su indiferencia ante Dios que genera ingratitud, tibieza y tristeza es de alguna manera inconsciente, se ha colado dentro y es como si formara parte de uno mismo.
Si pudieran escuchar al Padre Bojorge, si tuvieran esa oportunidad de escuchar que la existencia de la acedia es real y también la del demonio que la extiende, creo que muchas personas reflexionarían y retornarían a Él; pienso que muchas cambiarían la indiferencia por el deseo de Alguien que no sólo da cosas buenas sino que es la Bondad; cambiarían la ingratitud por alabanzas y la tibieza por amor apasionado. Porque la Luz que se "cuela" entre las palabras del Padre Bojorge, toca el corazón y uno sabe que está ante verdades que se nos escapan, que no son de los hombres pero que están ahí.
Por esto quiero agradecer nuevamente al Padre Bojorge por ocuparse de enseñarnos y a Vds. por ofrecernos sus enseñanzas que tanto bien pueden hacer. Gracias.
 

 Sofía


 El demonio de la acedia 3/13

La acedia como pecado contra el amor...., el que está fuera del amor no reconoce la bondad de los actos del amor... Así nos dice el P. Bojorge en este video. Y la reflexión que nos hace es clarísima, seguramente no hay ningún cristiano al que no le hayan hecho sentirse incómodo cuando se citan las "riquezas" de la Iglesia como argumento en su contra, como una contradicción "evidente" entre lo que se dice y lo que se hace... El que está fuera del Amor a Dios y del Amor a la Iglesia es obvio que no puede entenderlo.
Sin embargo, ¡que claro queda, cuanta luz aporta el ejemplo que nos hace ver la diferencia entre la mirada cotidiana y la mirada enamorada y agradecida! De todos debe ser conocida la sensación de incomodidad que nos han hecho sentir alguna vez cuando "con sensatez y sentido común" nos han congelado la ilusión enorme de hacer un regalo que excedía nuestras posibilidades.... Efectivamente el perfume derramado por María sobre los pies de Jesús, los cálices, las joyas de la Virgen, los sagrarios...pueden ser escandalosos para los que no tienen en el corazón amor a Dios, y acusan a los que quieren obsequiarlo, de falta de amor al prójimo como hizo Judas con María. Pero como dice el Padre, esa es una de las formas de la ceguera-acedia; no se percibe el bien del Amor y se juzga al que lo siente y lo muestra con hechos, como culpable.
¡Que clarificador Dios mío contemplar como Eva enceguecida, aún en su inocencia, cae inducida por Satanás, desconoce el mal y ya no reconoce el Bien! Me impresiona darme cuenta de que todos, bueno yo al menos, sigo haciendo lo mismo hoy. No vemos esa capacidad del demonio de esconderse entre televisiones, noticias, películas, novelas...; nos vivimos como sociedades desarrolladas y confiamos en lo "humano". Nosotros nos vamos a salvar a nosotros mismos, de donde podríamos creer hoy en Dios y aún mucho menos en el diablo? Si que impresiona, si, que tantos años después del inicio de la relación que Dios estableció con los hombres, estemos en un punto similar, ciegos y con el corazón de piedra.
¡Ojala que reaccionemos como David y no como Mikal ni como los hijos de Jeconías! Que consigamos hacer caer los velos de la envidia, de la falta de amor, de lo cotidiano que nos acapara.... y que, a pesar de todos los inconvenientes, encontremos el camino.
Esta serie de videos me están resultando una ayuda inestimable para conseguirlo. Ojala que muchas personas puedan verlos y recibir su luz!
Gracias!
Sofía

 El demonio de la acedia (4/13)

¡Que increíble paseo desde el origen de la creación hasta ahora! Y todavía me parece más increíble la oportunidad de recordar y entender un poquito los designios de Dios y como en ese escenario de la creación desde el principio está el AMOR pero también se agazapa el Malo que, en el momento preciso, nos agarra y no está dispuesto a soltarnos. Y se manifesta constatemente aunque con mil formas y apariencias diferentes..., cada vez con más sutileza, de un modo más imperceptible, casí consiguiendo que creamos que no está.

Y así va a ser hasta el final de los tiempos, cuando triunfe definitivamente el Amor!
Porque eso es lo único que hubieran tenido que entender Eva y Adán; lo único que tendríamos que entender nosotros en nuestro paseo sobre la tierra... que Dios es Amor y como consecuencia de ese Amor que Él nos tiene, emana la creación entera. Pero ni a ellos ni a nosotros nos resulta fácil entenderlo porque el demonio es hábil ilusionista, experto en manejar pistas falsas y nosotros seguimos cayendo en sus trampas.

Hay un principio de libertad amorosa que dice que no se puede recibir amor sino en forma de don libremente dado por otro. Repito, casi textualmente, lo que dice el Padre Bojorge, es clarísimo. Y aunque esta sea una de las cosas que también todos sabemos por experiencia cotidiana, sin embargo es como si estuviésemos dormidos, no nos damos cuenta... Sabemos que es imposible obligar a nadie a que te quiera, podrás forzar quizá voluntades con halagos, regalos, prebendas...., pero conseguir que alguien nos ame no depende de nuestra voluntad sino de la del otro. Lo sabemos desde bien pequeños cuando temíamos haber perdido por alguna travesura o desobediencia el amor de nuestros padres...
Pues DIOS que es AMOR, nos ha amado libremente y del AMOR de DIOS brota libremente la creación toda entera, es su reflejo. Si no estuviésemos enceguecidos seríamos capaces de verlo así como es, recordaríamos en nuestro corazón que lo sabemos, que lo creemos y que somos, como dice el Padre, imagen y semejanza creada del amor divino. El amor que nosotros, humanos, podemos sentir no es más que una cierta capacidad de amar que aún nos queda a pesar de nuestros errores, y por sublime que nos parezca -o sea- no es más que anhelo de copiar del Modelo, de Dios.

Sin embargo el demonio desde el mismo principio crea confusión en Eva, la incita a apoderarse por la fuerza del amor de Dios, la hace creer y ver que quien es la Bondad misma es egoista y malo; rompe la unidad entre varón y mujer, instaura la envidia entre los hermanos, la violencia, la ira, la duda, la guerra...

Los ángeles eran y son colaboradores de Dios en el gobierno de la creación y Él quiso que también los hombres lo fuéramos, ambos ángeles y hombres, ministros de la Providencia Divina. Pero el diablo siente pura envidia de nosotros que siendo sencillamente ¡¡¡humanos hechos además de algo material y corruptible como los perrillos, los gatos, los tigres, las hormigas... hayamos sido casí igualados a ángeles....!!! Y así, por envidia, por acedía, consigue con sus engaños que entre la muerte, el pecado, en el mundo de los hombres y sino puede destruirnos por completo intenta, al menos, corromper nuestra capacidad de amar.

Dios quiera que estas reflexiones del Padre Bojorge nos ayuden a clarificar nuestro sentido aquí y a entender qué nos ha ocurrido y quiera también que podamos de alguna forma responder a aquello para lo que nos ha creado, que ordenemos el mundo con justicia, que cuidemos y respetemos a la naturaleza y a nosotros mismos y a nuestros hermanos, que seamos acogedoros y valientes, que consigamos paz!

Y que sepamos esperar a Dios, que Él sienta, note, perciba, vea como, de que manera lo anhelan nuestros corazones y ojalá quiera volver pronto en su segunda venida!!! Pero de cualquier manera, sabemos que vendrá y que veremos Su Triunfo definitivo. Bendito y alabado sea por siempre! Sofia

 El demonio de la acedia 5/13


Cuando de muy jovencita me hablaron de los padres del desierto, religiosos que renunciaban a todo y que iban aún "más allá", más allá de la clausura, más allá de la compañía, del consuelo de la vecindad, que elegían y vivían en soledad total y sin nada material a que aferrarse, sin ningún afecto...recuerdo que me pareció increíble, una hazaña y pensé que yo nunca sería capaz de llevar mi amor a Dios hasta tal extremo. Más tarde estudié un poco de arte y entre los cuadros de algunos pintores del XV-XVI, el Bosco por ejemplo, los volví a encontrar y además magistralmente descritos con la pintura de maestros. En este segundo encuentro, me impresionó profundamente la presencia del diablo y su insistencia en tentarlos, ¿cómo se atrevía con humanos que habían tenido el valor de renunciar a TODO?
He tenido que esperar hasta leer los escritos del Padre Bojorge para entenderlo, además he aprendido algo de lo que ellos llegaron a saber y rescataron para nosotros intentando perfeccionar su amor a Dios. Y encuentro que su sabiduría puede sernos utilísima.
Lo primero que nos enseñan es que debido a esa determinación de vida, el demonio los atacó con más radicalidad y menos disimulo; eran más fuertes que un humano medio o incluso que religiosos de vida activa, distraídos ambos en sus quehaceres diarios, obligaciones, lecturas...
Y nos describen situaciones que conocemos, situaciones de ansiedad en el corazón, de tedio, esas en las que el tiempo no pasa nunca, se detiene; en las que piensas que necesitas consuelo de quien o de lo que sea, en las que te sientes abandonado, que nadie te quiere, que nadie se ocupa de tí, que no vales nada para nadie ni para tí; que la vida no tiene sentido, que has sufrido pérdidas irreparables, que jamás lograrás recuperar tal o cual cosa o persona y que lo mejor que puedes hacer es huir, escapar, salir de la sensación de malestar, evadirte, como sea, al precio que sea. Estoy segura de que todos, todos hemos pasado momentos asi en mayor o menor medida y también de que no los hemos achacado a la causa correcta.
Pues ellos han tenido el valor de enfrentar esas situaciones con consciencia y han recogido y relatado como aparecen los procesos de pensamiento que las desencadenan y como se cuela en el alma un primer pensamiento/sentimiento, una especie de tristeza y como va apareciendo detrás de la tristeza el desánimo, después la deseperanza... Ellos fueron luchadores muy conscientes de las fuerzas del mal y de sus mecanismos de desarrollo.. Sabían como juega y quiere vencer el demonio de la acedia, sabían que eso que experimentaban era justamente acedia, tristeza por el bien, la incapacidad de alegrarse por las cosas de Dios...
La otra parte de la enseñanza es que si conseguimos mantener la confianza en Dios, la seguridad de que Él siempre está y volverá aún cuando nos hayan despistado y estemos sufriendo, si conseguimos soportar su ausencia, las noches oscuras del alma, la desolación...entonces habremos ganado la batalla y nos nacerá un estado de paz y alegría en el alma, una enorme alegria y la seguridad además de que este demonio no es seguido por otro.
Con su experiencia ellos nos animan a apreciar los bienes recibidos de Dios en cada uno y a agradecerlos muy vivamente. Porque su alejamiento de las cosas del "mundo" les permitio ver con claridad que el ocio, la inquietud del cuerpo, la ansiedad, mil distracciones mentales, la desesperanza, el rencor, las divagaciones inútiles, la pereza para las cosas de Dios, para el rezo, la falta de gratitud, son consecuencias de la acedía que quita la alegria, la salud del alma y del cuerpo al final también.
Agradezco muchísimo al Padre Bojorge que ha hecho el trabajo inmenso de recopilar todas estas informaciones y de compartirlas con todos. La ayuda que suponen para mi espíritu es enorme, ojalá ayuden e ilumnien también a otras personas!

Sofia

 El demonio de la acedia (6/13)

Una de las vivencias comunes de las que guardamos memoria los seres humanos, es no entender qué papel juega el sufrimiento en nuestra vida ni para qué es necesario. Los cristianos tampoco nos libramos aunque en la raíz de nuestra fe está la clave. Le pasó a San Pedro y estaba al lado de Jesús, no podía admitir que el amor de Jesús a Su Padre y a nosotros conllevara un sufrimiento enorme y hasta la muerte en las peores condiciones.
Ante los hechos horribles que sucedieron, Pedro negó a Jesús aterrado por las circunstancias como lo negamos nosotros hoy tantas veces. Nos cuesta entender que haya que sufrir tanto para entrar en el reino de los cielos, seguimos rechazando atravesar caminos de dolor, sufrimiento y muerte.
Sabemos que el mismo Dios se hizo humano y como humano murió por todos para rescatarnos del demonio que actuaba antes como ahora y también que Jesús por su obediencia resucito y obtuvo nuestro rescate definitivo. Sin embargo en cierto sentido es como si no hubieran pasado 2013 años, es como si no hubiera pasado ni un día. ¡¡¡Tenemos idéntica reacción que sus primeros amigos y que su Iglesia en el inicio, la huida, el rechazo, el miedo!!!
Se puede explicar ese rechazo del dolor, del que Cristo padeció y del nuestro, solo de una manera, el demonio consigue confundirnos, consigue que nuestra aversión hacia lo "malo temporal" sea tan profunda que nos impida ver el BIEN y nos ciegue para que no lo veamos a él, al Malo, escondido detrás del pecado que provoca, del sufrimiento, del dolor y de la muerte... Intenta que la luz de nuestra fe se apague o se vuelva débil.

Como nos explica el Padre Bojorge de manera magistral la capacidad para mantener la visión clara y para aguantar con fortaleza, proviene del Amor y de la gracia de Dios; la fortaleza para triunfar frente al demonio viene de gozarse en el AMOR y en todos los bienes espirituales concedidos, en el agradecimiento por los sacramentos, en la alabanza y en no dejarse abrumar por el mal de modo que nos impida ver el bien que Dios obra continuamente.

Esta falta de FE VIVA afectó y afecta a la Iglesia en su conjunto, no solo a los monjes, también al clero secular, a otros religiosos de vida activa y a los laicos. Vivimos hoy con sensación de orfandad, de que nos falta el Padre; quizá sucedió algo similar con el pueblo judío cuando llegó Jesús. Añoraban la comunicación directa que Abraham, Moisés... habían tenido con el Padre 2000 años atrás.
Hoy tenemos la sensación de que Dios 2000 años después de la venida de Jesús, ya no interviene en la Historia, no actúa en la Historia ni a través de su Iglesia, ni a través de nosotros...
Hay tristeza, acedia y desde algunos sectores se invalidan o minusvaloran las cosas buenas que suceden. En ocasiones, igual que le ocurrió a Magdalena cuando lloraba la ausencia del Señor teniéndolo enfrente, la Iglesia está ciega para el bien que tiene delante.
Se rechaza, por ejemplo, el rebrotar de nuevos grupos cristianos, carismáticos, pentecostales, se rechaza todo el movimiento alegando que en algunos casos se han cometido abusos y se olvida que el abuso no invalida el buen uso... Se elige ver solo el mal adjunto al bien [perdiendo de vista el bien].
Por nuestros fallos y errores descalificamos a Dios, no a nosotros mismos... Así sucede también con las apariciones marianas, se las juzga como desviaciones y fenómenos marginales y no se aprecia el número de conversiones, vocaciones y curaciones que se producen y el acercamiento a Él... Parte de la Iglesia no ve la actuación de Dios, de Su Espíritu, en algunas de sus obras y juzga desde la razón, desde una perspectiva sólo humana.

Además también afectan a la Iglesia corrientes de pensamiento externas, que poco a poco van contagiando a sus miembros. La posición de algunos filósofos e historiadores niega la intervención de Dios en la Historia, invalida una religión fundada en la revelación.
El hombre ocupa el centro, Dios es desplazado. De manera similar el naturalismo elige como centro a la Naturaleza desde la que explican todo y Dios no tiene derecho a intervenir.
El hombre no quiere ser divinizado, no tiene pretensiones de otra vida, no aspira a nada mayor, se niega a recibir al amor de Dios pues no quiere sentirse obligado por ese amor y rechaza estrechar la mano que Dios tiende...
Sabemos que la solución es el rechazo inmediato, rápido y decidido de cualquier vía por la que el maligno quiera entrar; sea el efecto dañino que la envidia que otros nos tienen, sea nuestra propia envidia hacia otros, sea el intentar comprender lo que nos excede... Sea lo que sea en el mismo instante en el que nos apercibamos de que estamos siendo seducidos hay que cortarlo de raíz.
Esto sirve para religiosos y para laicos, sirve para salir de los planes del demonio y no acabar como muchos hombres que ven lo que Dios ofrece como un mal que quita la libertad al hombre, que no quieren acceder a lo que Dios nos pide, no quieren vivir como lo que son, hijos de Dios... Y viven renunciando precisamente a lo único que nos puede hacer libres, a vivir como hijos, a aceptar libremente a Nuestro Padre, a imitar en todo a Jesús, a colaborar con el Padre, con sus planes.

No encuentro forma de agradecer al Padre Bojorge estas enseñanzas de las que el mundo en estos momentos está tan, tan necesitado. Por ello insisto tanto en que todo el que pueda lo escuche, lo lea; Dios le ha permitido entregarnos enseñanzas que pueden servirnos nada menos que para acercarnos a Dios. Y nada más grande que eso puede sucedernos, nada. 


 El demonio de la acedia (7/13)
 

¡El demonio se ceba contra las obras de la creación de Dios, ya que a Él no puede ni tocarlo! ¿Para cuanta gente ésta será una afirmación totalmente fantástica, irreal, mitológica, antigua, pasada de moda...? Reflejada en películas, novelas, series, eso sí, pero que nada tiene que ver con ellos, con su realidad, con su sentir y vivir diario. ¡Qué enorme será la sorpresa para una parte de la humanidad cuando Dios quiera celebrar las bodas de Cristo con la Iglesia y no quepa ya ninguna duda de que Dios está también ahora, como siempre estuvo y seguirá estando por siempre!

Como dice el Padre Bojorge, los embates más fuertes del demonio cuando no logra derrotar a Dios mismo, se dirigen a los hombres y a sus primeras estructuras de relación, la familia y el matrimonio, porque ya que con Él no puede lo intenta con nosotros que somos hechos a su imagen y semejanza.... Aunque algunas personas privilegiadas han tenido consciencia de lo que estaba y está ocurriendo y nos han alertado, una enorme mayoría están enceguecidas por el humo del demonio y las advertencias de esos pocos, no han evitado que nos sumerjamos en un espejismo en el que, cada vez más, se toma por real y bueno lo que no lo es. Algunas directrices políticas de los gobiernos y las directrices económicas de los grandes poderes así como algunas conferencias mundiales, congresos..., aún reconociendo partes de "positiva voluntad de mejora" cuando la tengan, están aquejadas de acedia, están ciegas para aspectos esenciales de nuestras vidas y mezclan en sus disposiciones intentos de mejora con reales retrocesos, enmascarados los últimos con aires de progresía y guiados por las fuerzas del mal.

El ataque frontal del demonio se dirigen a socavar el sagrado vínculo de unión entre los miembros de clanes, tribus o familias, vínculo presente en todas las culturas, sobre todo en las más primitivas y sencillas que, sin embargo, han sabido reconocerlo. Y eso aún antes de que Dios entrara en la historia del pueblo de Israel haciéndose como parte del clan y santificándolo por su misma presencia; el pueblo rápidamente le da el título de Go'el, el que vigila y cuida de sus parientes. Y Dios santifica a la familia y santifica también al matrimonio confiriéndoles carácter sagrado y nos dice como alcanzar la unión con Él, como alcanzar la santidad desde esas instituciones, en el libro de Tobías, en el libro de Ruth...

La vida es sagrada, es un regalo de Dios Creador, no algo con lo que podamos jugar a voluntad; la familia es sagrada Dios mismo entró a formar parte de una al elegir al clan de Abrahan y ser su Go'el. Y también el matrimonio, instituido por Cristo, es sagrado. Esposo y esposa como transmisores de la vida y amor, han sido elegidos por Cristo para que él y ella sean uno para el otro, "maestro, médico, pastor y sacerdote". Para que cada uno sea ministro del amor para el otro, amor sagrado con una misión sagrada, portadores y transmisores de la vida que Dios nos regala. ¡Qué riqueza de visión y de enfoque, que real maravilla, como dice el Padre Bojorge! ¡Qué pena que muchas parejas no hayan tenido a tiempo esta visión pero que esperanza para muchas otras ya unidas o que vayan a unirse en un futuro! Entendiendo lo anterior, cuantos y cuantos divorcios, dolor y sufrimiento se evitaría!

Sin embargo hay interés en que toda referencia a lo sagrado desaparezca de nuestra sociedad y de nosotros mismos. Desde una perspectiva laica, civil, se legisla que la vida no es sagrada y se aprueban leyes que nos permiten quitarla y nos las presentan como un avance para la humanidad. Se decide que el matrimonio puede disolverse ya que es un mero trámite legal escrito sobre papel mojado e igualmente legislan y reciben respaldo. Se decide que de igual manera que se unen varón y hembra, pueden unirse varón-varón, mujer-mujer, legislan sobre eso y reciben apoyo y también se permite que estas parejas pueden adoptar niños, esto también está previsto en la ley y casi nadie dice en voz alta que es un sinsentido...
Mucha gente vota convencida estas leyes, no se da cuenta de la manipulación y menos de la intervención del demonio, creen que el hombre separado de Dios mejora de forma más eficaz y por supuesto todo esto compete exclusivamente al hombre. El hombre es el centro del universo ¿Que tienen que ver en esto Dios o el demonio? ¿Quién piensa y siente verdaderamente que se está ofendiendo gravemente a Dios con estas acciones y decisiones? ¿Quién se atreve a denunciar estos hechos sin miedo a represalias de sus vecinos, compañeros de trabajo, familiares, amigos, políticos?

Yo vuelvo a agradecerle a Dios por habernos dado al padre Bojorge que nos hace despertar de algunos de los falsos sueños en los que vivimos sumergidos y nos hace reflexionar sobre estas cuestiones. Y le pido que ilumine y toque cada día más nuestros corazones para que seamos capaces de dar testimonio de Dios sin miedo y de defender las gracias y dones que Él nos ha dado como hijos fieles y agradecidos! 

Sofia

 

 Sofia Perez Alonso (8/13)

 
El Padre Bojorge nos invita a viajar por la propia vida tratando de iluminar como ha sido nuestro camino de fe, como ha evolucionado nuestro espíritu y como el demonio de la acedia ha podido afectar nuestras vidas.... Esta invitación no tiene precio, este es un viaje que supera a cualquier otro, yo no lo cambiaría por ninguno y además los guías somos nosotros mismos con la dirección y ayuda inestimable que el Padre nos ofrece en este video. El fruto de esta reflexión abrirá la ventana para que entre la Luz en nuestro corazón y en nuestra mente y nos permita ver que obstáculos y bloqueos nos han separado de Dios y quizá aún nos detienen para, a partir de ahí, disfrutar de un presente más luminoso, alejar las tinieblas y acercarnos a Él.
 
Mi familia era católica practicante y  a los hermanos, desde muy pequeños, se nos enseñaba la existencia de Dios y se nos enseñaba a orar. La oración "Jesusito de mi vida, eres niño como yo", precedía siempre al beso de buenas noches de mi madre. Poco a poco nos instruían acerca de la existencia de Dios y puedo decir, con enorme nostalgia, que mi infancia fue privilegiada en ese sentido. Mi corazón de niña jamás albergó dudas acerca de lo que me decían; ese corazoncillo inocente estaba completamente lleno de la Luz de Dios. Un recuerdo de mis cinco o seis años explica esa fe infantil. Me preparaban para la Primera Comunión y ya había entendido que si pides a Dios las cosas rezando "bien" las oraciones, te las concede. Sucedió que a mi padre le regalaron una perdiz salvaje, del monte y le hicimos una jaula enorme; estaba en casa, la dejábamos salir de la jaula, jugábamos con ella y de ser un animalillo salvaje paso a ser parte de la familia. Yo, como los demás, la adoraba pero un día se puso enferma y nos dijeron que había que soltarla, dejarla volar libre como único medio para que se pusiese bien. Mi padre le dio un tratamiento y mi madre le cosió una cintita a una pata por si alguien volvía a verla alguna vez... El disgusto de todos fue grande pero el domingo, cuando fuimos a Misa, sentí la solución en mi corazón.  Me arrodillé ante el Sagrario, expliqué al Niño Jesús lo sucedido, recé algo, recuerdo perfectamente mi empeño en rezarlo "bien", sin equivocaciones y le pedí que, por favor, curara y devolviera a Rosaura la perdiz a casa. No dudé ni un segundo de que Él lo haría, así me lo habían dicho "los mayores", mis padres y el sacerdote que nos preparaba para la Comunión; las oraciones servían para comunicarse con Dios que nos quería y pedirle lo que necesitásemos... Después de hacer mi oración quedé tranquila. Por ese motivo mi júbilo no fue menor que el de todos, hermanos y padres, pero sí que fue menor el asombro cuando un buen día, dos o tres meses después, Rosaura apareció en el balcón de la casa aleteando e intentando entrar con su cintita cosida a la pata. Yo se lo había pedido y me había quedado tranquila por completo, Él me lo había concedido, esa fue mi primera experiencia, hermosísima, de que Dios nos escucha y atiende.
 
 Mi descubrimiento de la fe fue entonces y me ayudó a mantenerla el hecho de estar interna en un colegio de religiosas desde los 8 hasta los 14 años, allí el ambiente era muy favorable: las lecturas de vidas de los santos, la Misa diaria, el rosario, las actitudes de auténtica piedad en algunas religiosas y también los testimonios impresionantes y muy vivos de misioneros que pasaban por el colegio...; todo esto hacia fácil afirmarse en la fe. En ningún momento me pesaron estas prácticas espirituales, no me parecían aburridas ni un rollo, sentía un enorme respeto, era dócil; tuve la suerte inmensa de sentir fervor auténtico entonces y de buscar el consuelo y la ayuda de Dios en algunas tristezas de niña.
 
Para hacer el bachillerato superior tuvimos que trasladarnos a Madrid y pasamos de un ambiente rural y sencillo,  a otro más sofisticado donde muchas cosas eran diferentes. También estábamos internas pero las religiosas eran distintas, las compañeras también, la adolescencia complicada, las quejas y burlas de mis compañeras acerca de las prácticas religiosas, la contundencia de sus opiniones, el deseo de sentirte aceptada en el nuevo entorno..., fueron factores que contribuyeron primero lentamente y después a mayor velocidad a mi alejamiento de Dios y de su Iglesia. Justo aquí, primera parada en mi viaje, aparece el primer recuerdo del demonio de la acedia en mi vida, con el aspecto de una primera "inocente" rebeldía ... Algún fin de semana cuando salíamos a casa de mis abuelos que vivían en Madrid, no iba a Misa y recuerdo que las primeras veces me sentía mal y lo hacía a contragana pero  encontraba razones que justificaban esa ausencia...; ya iba diariamente en el colegio, eso no podía ser pecado y menos mortal, Dios veía el corazón de las personas....; al final acabé sintiendo como un cierto orgullo de rebelarme contra Él, me sentía valiente, a la moda y más yo... Durante los dos años de Bachillerato Superior fui perdiendo el fervor y  esto continuó al hacer el curso de acceso a la universidad y  ya en el curso 1970/71, con 18 años, entraba en la Universidad para hacer Filosofía.
 
El ambiente en el país, en la ciudad y mucho más en la universidad, coincidía exactamente con lo que describe el Padre Bojorge. Había una confusión generalizada entre fondo y forma, un rechazo "sañudo" hacia las formas religiosas al uso. Se veía claro que un exceso de formalismo podía haber ahogado la fe auténtica pero no había consciencia de que las formas en sí no eran ni son malas. Lo malo era que estaban vacías, les faltaba el llenado del Espíritu de Dios, estaban ahogando el fondo. La confusión entre forma y fondo fue total, a una persona que fuese a Misa, se confesase, rezase, ayudase a otro en nombre de Dios....se la juzgaba como un potencial grandísimo hipócrita o fariseo, era un falseador ante todos los demás porque en sí esas actuaciones ya eran mentira, se hacían para la galería...
 
Yo misma recuerdo participar de ese rechazo al formalismo, lo importante era ser auténtico, ser moderno, no cerrarse a los cambios...Y recuerdo que ese ser "moderno-auténtico" venía acompañado de un cierto dejar de ser...cristiano. Y ahora siguiendo al Padre Bojorge, veo que el demonio de la acedia no se contento con sólo atacar a las formas religiosas. Lo mismo hizo con el matrimonio, lo importante no era la forma, no era casarse, ni por la Iglesia ni fuera de ella. Lo importante era el amor auténtico, libre, sin compromiso, el que se sentía en el corazón y lo demás meras formulas vacías y desechables...Y también se extendió al principio de autoridad...Respecto a mí, yo quise entrar de lleno en esa mentalidad o visto desde otra luz, el demonio entró en mi que no tenía ni la menor idea de cuánto daño me podría producir esta actitud a la que en ocasiones me sentía forzada y me costaba aceptar pero era empujada por una inseguridad creciente en lo que había conocido antes.
 
En mis años de Universidad había un único compañero, uno solo, que se declaraba cristiano y de hecho llevaba un crucifijo sobre su pecho que veíamos todos; no se ocultaba, ni en la forma ni en el fondo. Le hacían la vida imposible por el hecho de ser cristiano y de estar orgulloso de serlo, e iban desde la burla hasta la agresión física. Un día subió a clase sangrando;  me acerqué a él para que notara mi cercanía pero, aunque sentía un profundo dolor y también rabia por la injusticia, fui tan cobarde como él valiente al defender su fe . No levanté la voz aunque sólo hubiera sido para reclamar libertad para él, no salí en defensa de mi compañero y eso me sigue avergonzando hoy y lo peor, no salí en defensa de mi Dios y Señor.
 
Mi alejamiento de Dios era cada vez más profundo y mi malestar conmigo misma también, sin embargo envuelta por completo en el aire de aquellos años ni una sola vez se me ocurrió que una cosa tuviera que ver con otra, adherida a las formas estaba ahogando mi fondo, la violencia y opresión del ambiente y mi miedo impedían el nacimiento de mi personalidad de joven. En ningún momento pensé que hubiera un demonio o demonios en acción y que me estuviese afectando. Lo que ahora me parece evidente lo hubiera considerado entonces una auténtica superchería. Busqué la felicidad fuera de Dios, también fuera de mi; quería alcanzar lo que otros alcanzaban, buscar la fuerza en otros, en la valoración que otros pudieran hacer de mi, en su aprobación y me uní al rechazo de todo lo tradicional. Me uní a la corriente mayoritaria y olvidé por completo lo que de pequeña había sido real y evidente, que la felicidad y el consuelo sólo está en Dios y me fui hundiendo en una serie de errores que me reportaron tristeza, sufrimiento y negrura durante muchos y largos años.
 
Al finalizar mis estudios me sentí cómoda en el gran grupo de personas que el Padre Bojorge dice que practicaban "una encomiable filantropía", los humanistas contemporáneos. Finalicé mi relación con Dios, no me hice enemiga de los cristianos ni de la Iglesia, siempre respeté las actitudes religiosas pero ya no pertenecía a Cristo, me aparté de Dios. Durante años no me interesó la religión y después lentamente volví a interesarme por la espiritualidad en general y por sus distintas manifestaciones. Cometí muchas torpezas que me alejaron más y más de Él; algunas las he recordado de golpe releyendo las reflexiones de la "Acedia en la sociedad".
 
A la luz de estos conocimientos puedo comprender mejor los acontecimientos de mi vida, mis elecciones erróneas, las consecuencias, el cómo he sido influenciada por las corrientes sociales y como todos, heridos por el pecado, somos manejados muy a menudo por el demonio. El demonio que "no es simplemente un fenómeno moral ni tampoco psicológico" como dice el Padre y que nos afecta aunque creamos tener la sartén por el mango.
 
Pero la valiosísima recompensa y enseñanza de este viaje es que me ha ayudado a constatar como la Luz, la Misericordia y el Amor de Dios nos rodean y sostienen siempre y esto es Verdad y esto es lo único Real. Y me ha ayudado a reconocer sus señales y a comprender que si mi corazón está abierto Él manifiesta su Amor. Y que en las tres ocasiones en mi vida en que mi corazón ha clamado verdaderamente hacia Él, su Poder, su Fuerza y su Ternura se han hecho patentes de una forma directa y personal sin que pueda albergar ni la más mínima duda de ello. En la niñez, en el medio de mi vida con 34 años y en el inicio de mi vejez. Ahora con 61 años, aún en los momentos más negros por los que pueda pasar, ya el enemigo no vence por completo; queda un poquito de fuerza, un poquito de luz, justo la suficiente, para pensar en ÉL, para hacer alguna oración, para alabarlo, para decir su Nombre aunque sea muy bajito, para suplicarle que no permita que me aparte de Él otra vez. Y para agradecerle también que haya colocado al Padre Bojorge en el mundo y en mi camino.

 Sofia Perez Alonso (9/13)

 
Al leer o escuchar al Padre Bojorge, sucede en mi alma algo así como un despertar, un ser más consciente de algunas claves de nuestra espiritualidad. Y mi inteligencia las entiende con más profundidad.
 
Quisiera traspasar esa experiencia directamente a todo el que la necesitase, como no puedo hacer eso, trataré de resumir este video 9 en el que se nos explica la naturaleza de la acedia que es demoníaca y que impregna toda nuestra cultura.
 
Estoy asombradísima. De repente me doy cuenta de cuántas veces he leído el Evangelio "dormida"; jamás fui consciente – a pesar de haberlo leído bastantes veces – de que en el evangelio de San Marcos, capítulo primero (1, 21-28), hubiera un identikit del demonio, esto es, "un retrato que se hace del sospechoso de un delito a partir de la descripción de testigos". Tenemos un retrato revelado de este personaje, que se nos dio en Cafarnaúm!!!! Un retrato del demonio y una descripción de testigos tan excepcionales como los apóstoles y vemos al propio Jesús en diálogo con este espíritu al inicio de sus enseñanzas.
 
Este espíritu es impuro porque impide que los hombres reciban el mensaje de Jesús y se enrosca en sus corazones y entendimiento bajo la forma de indiferencia, de miedo, de conocimiento frio, carente de amor y por último de rechazo a Dios.
 
Mucha gente siente desazón, incomodidad y molestias al hablar del demonio y no quieren hacerlo argumentando que puede ser contraproducente hablar de algo tan negativo, el infierno, la condenación..., Eso creen y dicen, a pesar de las tantas veces que aparece el tema en el Evangelio y en la Biblia.
 
La pereza y el miedo a enfrentar el tema sin estridencias ni exageraciones, está manejada por el propio diablo como ya vamos aprendiendo del Padre Bojorge.
 
Estas influencias aparecen de varias formas...; “es mejor hablar de lo positivo, del Amor”, “que la gente no se aleje de la Iglesia”, “alguno se perderá si oye hablar de esta realidad”...
 
Así, en algunas parroquias, al menos aquí en España, me parece percibir miedo a indicar a los padres que contengan en las celebraciones de la Eucaristía a sus pequeños hijos... Yo veo, hoy en día, niños de entre 2 y 3 años corriendo con sus bicis dentro de la Iglesia, las niñas paseando con los cochecitos de muñecas, todos chillando durante la celebración de la Santa Misa y sólo algunos sacerdotes han decidido decir algo después de meses...Son tretas del mismo demonio de la acedia que consigue que olvidemos su existencia y al no estar en nuestra consciencia actúa con más libertad.
 
 
Si no se conoce el mal, no se conoce el bien; Jesús nos enseña que las tinieblas no quieren recibirlo, las tinieblas que se instalan en el corazón de los hombres sembradas por el demonio y que rechazan la Luz. Pero Jesús ¡no disimula!, pone de manifiesto la existencia del mal cuando envía a evangelizar a sus discípulos y les ordena también expulsar demonios. Si no sabemos de su existencia ni de sus nombres no podremos expulsarlos. Al contrario nos iremos familiarizando con ellos de manera que, en un momento dado, ya no los distinguiremos y los tomaremos por algo nuestro y no podremos ayudar a quien rechaza el Evangelio.
 
El demonio se sorprende por la forma de enseñar de Jesús que es diferente de la que se usa en la sinagoga; enseña con autoridad propia, nos enseña a ser hijos de Dios porque Él es Hijo y conseguirá que también nosotros lo seamos con su ejemplo y enseñanzas, con su vida y con su muerte y esto todavía era desconocido en aquel momento. La sinagoga y en ella los hombres que están en espíritu impuro – es decir que están bajo el dominio de un espíritu opuesto al Espíritu Santo que es puro y  nos permite acercarnos a Dios – están impedidos para abrirse al mensaje de Jesús y se extrañan de la enseñanza. Esa extrañeza es una de las características del espíritu de acedia que cierra e impide a los corazones que reciban una enseñanza diferente a la que los rabinos proponen e impide seguir a Jesús.
 
 ¡Qué curiosa me resulta reconocer que hoy nos sigue pasando lo mismo!, la enseñanza de Jesús también la vivimos contrapuesta a las enseñanzas que la cultura y la ciencia dictan en sus teorías; es adversa a ellas y también hoy el corazón de muchos hombres está cerrado a recibirla e impregnado de acedia. Porque muchas veces estamos en espíritu impuro sin enterarnos. Las aclaraciones del Padre Bojorge nos ayudan justamente a darnos cuenta de esto.
 
 
¡¡¡ El Padre Bojorge define el demonio como ‘pensamientos’, como convicciones de los hombres y al ser dominados por ellas somos colocados, estamos en espíritu impuro!!! Espíritu impuro, acedia, que aparece aquí como indiferencia y miedo y se manifiesta como rechazo a Dios. Aun conociendo a Dios este espíritu ni lo ama ni lo reconoce como Abba ni como Señor.
 
La primera convicción o actitud de espíritu es la indiferencia, ¿"Qué tenemos que ver contigo Jesús de Nazaret"? ¿Qué tengo yo que ver contigo, yo que vivo en el siglo XXI, 2013 años después de tu paso por la tierra, en un mundo que ni siquiera reconocerías, que trabajo en mi fábrica o empresa, que tengo a mi mujer o marido, a mis hijos, mi tablet, mi ordenador, mi ipod...? No hay vínculo ninguno entre nosotros, tú eres otro, diferente a nosotros, a mí. Niego toda comunión contigo, no la quiero, no la acepto y la rechazo.
 
Y entonces sucede que el Espíritu Santo de Dios no puede actuar puesto que lo que el Espíritu de Dios produce es justamente la comunión de amor con Jesús, la vinculación a Él. Así lo hizo con los Apóstoles y lo hace con nosotros, si nos acercamos y abrimos el corazón.
 
Los que no se acercaban a Jesús hacían crecer el impedimento que los separaba de Él, estaban en espíritu impuro. Esto que les sucedía a muchos contemporáneos de Jesús, sucede hoy también. Y no significa todavía que estén poseídos por el demonio, lo están por esa indiferencia. Esta aparente indiferencia se presenta con un grito que esconde un enorme miedo.
 
Este miedo es la segunda convicción o actitud del alma, ¿"Has venido a destruirnos"? Siento miedo a que me quites mis creencias y pensamientos. No quiero entrar en tu mundo. Yo, desde mis convicciones, justifico y explico todas las cosas. No quiero que irrumpas en mi vida, ni en mi inteligencia, ni en mi corazón. Prefiero mi propio juicio, poner, disponer, sentir y creer que soy mi dueño y que mi destino está en mis manos. Y Tú, Tú eres malo porque vienes a arrebatarme y a destruir mi mundo y mi seguridad. Vienes a suplantarme.
 
Por último la tercera convicción o actitud: "Sabemos quién eres tú". Sabemos que eres el Hijo de Dios, te conocemos pero no te queremos, te rechazamos. Hemos visto quién eres pero te seguimos negando; igual que te negaron nuestros semejantes en los días de tu primera venida al mundo, influenciados por los mismos espíritus que fueron ángeles un día, al principio de la Creación y se rebelaron contra Ti y ahora se manifiestan como acedia. El mismo espíritu impuro finaliza su retrato.
 
 
Los pecados contra el Amor de Dios según el catecismo son indiferencia, ingratitud, tibieza, y acedia. Y el espíritu impuro aparece aquí como indiferencia ante Dios, se manifiesta como odio a Dios y ni el conocimiento que tiene de Dios, lo lleva a la unión sino a la separación de Dios. El Padre Bojorge toma el título de la serie, de este autorretrato del demonio.
 
Una última enseñanza que Jesús nos deja cuando ordena al espíritu impuro salir de este hombre, es la de diferenciar entre el hombre y el espíritu que está en el hombre; que habla a través de él y que lo empuja a rechazarlo.
 
Esta enseñanza nos servirá para cuando nos encontremos con personas que rechazan a Jesús... Sabremos que no es la persona sino el espíritu que la habita y en el que está esa persona como en una atmósfera espiritual, el que la mueve a rechazar a Jesucristo. Y ésta es una enseñanza importantísima para la evangelización hoy, nos dice el Padre Bojorge.
 
Hay una dominación del espíritu de acedia, del demonio de la acedia, en nuestra cultura. Es la cultura toda la que está en espíritu impuro, de ahí que aparezca como una cultura indiferente a Dios, o que lo culpabiliza y que trata de impedir que intervenga en nuestro mundo...
 
Este espíritu contagia incluso a parte de la teología, que estudia fríamente, conoce sin amor en muchos casos y no ayuda a estar en comunión con Dios sino a separarnos de Él.
 
El Padre Bojorge estudia esto en su obra "Teologías Deicidas". Nos recuerda la importancia de distinguir otra vez entre las personas y el espíritu en el que están y nos da el remedio: pedirle a Jesús que cuando encontremos ese espíritu, Él le ordene salir de nosotros, de nuestra familia, de nuestra cultura, de nuestra sociedad...
 
Y que los que puedan usen exorcismos, y que todos recemos la oración a San Miguel Arcángel, para vencer también con su ayuda este obstáculo demoníaco de la acedia" y conseguir que Jesús reine en nuestros corazones.

 Sofia Perez Alonso (10/13)

 
Nos dice el Padre Bojorge que un terreno privilegiado para conocer la acedia es el lugar del martirio; allí se manifiesta la acedia de forma clara, en el entorno, en la cultura y sociedad en la que vivieron los mártires, en sus experiencias y en las enseñanzas que nos dejaron. La acedia se manifiesta en tres niveles, en los perseguidores, en los perseguidos y en el propio demonio. Sin duda es el príncipe de este mundo con su crueldad diabólica, el que instiga el martirio y hace que la acedia aparezca, primero en los perseguidores y después en los mártires, tratando de acobardarlos y deseando su destrucción para que apostaten antes que morir. Como se nos viene enseñando en esta serie, el odio expreso del diablo a Dios y a la religión se mantiene y también su determinación de ir contra Dios.
 
Herodes es arquetipo de la acedia en los perseguidores; se vivía poderoso y sintió a Dios como competidor en el poder, como un peligro para él y para su dinastía y quiso matarlo. Al mencionarle la venida del Mesías, del Rey de los judíos, persigue y mata a los hijos de su pueblo, a los inocentes; la acedia hace que se oponga a la obra de Dios por motivos puramente humanos. Es el poderoso en este mundo que se opone a los planes de Dios y después se opone a los hijos de Dios y trata de destruirlos, de borrarlos de la faz de la Tierra.  Está inspirado por el demonio que le hace confundir lo que es propio de Dios con lo que es simplemente material y humano...
A partir de Herodes no solo los emperadores romanos que iniciaron las persecuciones contra los cristianos, también algunos reyes, gobernantes e ideólogos a lo largo de la historia han considerado y, lo que es peor, consideran hoy también que ser cristiano es un delito contra el imperio o nación o bien que la religión es como una anestesia que entontece al pueblo, que lo priva de libertad y... otras muchas teorías culpabilizadoras, todas al margen de cualquier hecho o actuación que pudiera justificar en verdad y con justicia tales tesis. El cristiano era enemigo del género humano, como declaró Nerón, y por el simple hecho de ser cristiano se le consideró un mal en sí y cargó con culpas que no tenía....Aquí está el origen de la acedia en los perseguidores que, inspirados por Satán y con o sin consciencia de esta inspiración, confunden bien con mal. Este culpabilizar a los cristianos se mantiene constante hasta hoy, con mayor o menor virulencia en los ataques según las circunstancias.
 
En Rusia, perseguidora feroz de la religión y del cristianismo, se presentó la fe como "opio del pueblo", buscaban la sociedad ideal y un orden social perfecto para un hombre también perfecto y que, para llegar a serlo, tenía que desligarse de sus creencias "primitivas". Debía desaparecer de la tierra el hombre creyente, el hombre de la tradición cristiana y el principal obstáculo para lograrlo era la fe. La fe que es un bien fue considerada como el peor mal y esa confusión sabemos que es acedia. Acedia que se refleja en acusaciones a la Iglesia, hay que alejar a la Iglesia de toda posibilidad de influencia política y social, sin respetar tampoco la libertad de asociación de religiosos que quieran continuar siéndolo. Se acusa a la Iglesia de adormecer y engañar a la gente con "falsos argumentos", con el falso consuelo de la fe...
 
Las persecuciones no sólo serán sangrientas aunque estas sean las que más nos impactan; se impedirá a los cristianos vivir de acuerdo con su fe de muchas formas. En España hace pocos días hemos celebrado la beatificación de de 522 mártires de la guerra civil y es impresionante que ya días antes, se desatara una campaña de acusaciones sostenida por algunos medios de comunicación y a las que ha tenido que salir al paso el secretario  de la conferencia episcopal española, Martínez Camino, afirmando que estas beatificaciones no iban contra nadie y que la guerra civil española no fue la causa de los 1523 mártires españoles La verdadera causa fueron las ideologías totalitarias, marxistas y nacionalsocialistas que quisieron acabar con la presencia de la Iglesia y de la fe en nuestros país. De parecida manera sucedió en Méjico, Hungría, y sucede hoy en China, en Corea... La hostilidad y persecuciones del Islam contra el cristianismo como religión y contra el pueblo judío como pueblo (el elegido de Dios), es también manifiesta y se cobra vidas en muchísimos países del mundo. 
 
Pero también en los perseguidos hay posibilidad de acedia, recordamos a Pedro todo pasión y nobleza pero avergonzándose de la Cruz, viéndola como un mal, no comprende ya nada aturdido por las circunstancias, es el primero, dice el Padre Bojorge, que sufre acedia por la persecución... Se asusta y huye como le paso a otros discípulos y amigos de Jesús y seguramente nos pasaría a tantos pues el diablo conoce bien a los humanos... Porque el martirio es una gracia dada por Dios y es Él quien nos da la fuerza en el momento oportuno como ha hecho con tantos y tantos mártires, nosotros en sí no tenemos esa fuerza.
Otra de las características de la acedia es que ante el martirio de nuestros semejantes se sienta indiferencia, que las reacciones sean tibias, la búsqueda de soluciones lenta y desganada...  Tampoco es nueva esta actitud, así sucedió también con las persecuciones del pueblo judío, así sigue actuando Satanás. Consigue enceguecer a los perseguidores y consigue que una enorme masa de gente permanezca indiferente ante las atrocidades. No se ama a esas personas, no se deplora su muerte, el mundo mira hacia otro lado; si además se los ve como un mal, incluso puede celebrarse su muerte o al menos callarse. Eso es acedia.
 
El sentir miedo al martirio es común en todos los humanos y hasta Jesús se angustió y pidió no tener que pasar por ese trance aunque sometió su voluntad a la de Su Padre. Muchos, muchos, han seguido a Jesús, San Justino, San Policarpo... De entre ellos el Padre Bojorge destaca a San Ignacio de Antioquia que ve claramente que oponerse al martirio, intentar evitarlo, es acedia inspirada por Satán. Consigue valorar lo espiritual por encima de lo material, de lo de este mundo; sabe que el ejecutor de los tormentos a los que son sometidos es el diablo y reclama el martirio para así alcanzar a Jesucristo, imitarlo hasta ese extremo. Pide a sus amigos que no le impidan "vivir", que le permitan morir de ese modo; intenta que ellos reconozcan que es "su" acedia la que les hace tomar la vida presente como bien último y los lleva a intentar evitar su muerte. Su enorme fe reflejada en sus cartas, puede ayudarnos en los malos momentos.  
Otros no consiguieron superar el miedo, el terror; algunos que hubieran podido huir tampoco quisieron porque la huida les hubiera obligado a prescindir de bienes materiales y de otras cosas mundanas y se sumergieron en la acedia renunciando a su fe, el único tesoro que en verdad tendrían que haber salvado. También hoy en nuestros trabajos y en ambientes que consideramos "democráticos y civilizados" aún sin llegar al extremo de la muerte, se pueden padecer sufrimientos por ser cristianos y reconocerlo y practicarlo tanto en el terreno profesional como entre las amistades y conocidos.
 
El Príncipe de este mundo, origen y causa de la acedia, incita a la persecución de los cristianos y a su destrucción. Satanás considera que Dios es malo cuando es el BIEN y es incapaz de alegrarse por el Bien, es incapaz de alegrarse por Dios, siente un odio recalcitrante, sin parangón, hacia Él. Intenta arrasar con todos y con todo y por ello anima a los mártires a la apostasía pero los mártires son conscientes de sus artimañas y cuentan con la gracia de Dios. Consigue que gobiernos y poderosos estén llenos de acedia sin enterarse a veces y otras consigue apoyo consciente de algunos. Vio la primera venida del Mesías como un peligro para extender su poder en este mundo y no quiere perder lo conseguido y sigue queriendo matar a Dios cuya Presencia, y él no tiene ni la más mínima duda, lo derrotará definitivamente. Se opone a los planes divinos desde el principio y luego se opone a nosotros, a los hijos de Dios.
 
El amparo contra él, el único amparo, es, como nos dice el Padre Bojorge amar a Dios, amarlo y alabarlo sobre todas las cosas, amarlo y alabarlo cuando estamos bien, amarlo y alabarlo cuando estamos mal y también amarlo y alabarlo cuando estamos fatal porque Él alejará al maligno y Él será por siempre nuestra fortaleza.
 
Mil gracias Padre Bojorge.  
Sofía Pérez Alonso (Madrid)
 

Sofía Pérez Alonso,

Comentario a El Demonio de la Acedia 11/13

 
El padre Bojorge nos presenta la acedia como un mal espiritual que se manifiesta en males morales y hasta físicos pero su raíz es espiritual. Aparece como ceguera para el bien, confusión al tomar el bien por mal y el mal por bien. La acedia como ceguera es como un fenómeno de la inteligencia, una ignorancia en el discernimiento; se es ciego para discernir el bien y esa ignorancia es ya consecuencia del pecado original, es el inicio del mal en nosotros, del mal que hirió nuestra naturaleza.
 
Esa herida causa sobre todo nuestra ignorancia acerca de Dios y por eso Eva lo tomó como malo y egoísta porque "no quería" darles de los frutos del árbol del conocimiento del bien y del mal y entonces ella se adelanta a tomarlos... El hombre no estaba preparado y dudó del amor de Dios; pecó, y una consecuencia inmediata de ese error, fue que nos hizo ignorantes acerca de Él y de sus designios. Él nos estaba dando Su Amor y así iba a continuar y no fuimos capaces de confiar plenamente... El entendimiento fue oscurecido y la acedia causó ignorancia de lo que era Su Voluntad y nos impidió, nos impide hoy también, recorrer los caminos que Dios nos estaba revelando y nos tenía designados para llegar a Él. Sin aceptar la revelación de Dios en la Historia, sólo por nuestras capacidades y potencias naturales, sea desde la psicología, el sentimiento, la imaginación, la ciencia..., nunca llegaremos a conocerlo, necesitamos la Revelación Divina. Y Él se nos revela hasta llegar a hacerse hombre como nosotros para que, desde nuestra condición humana, podamos conocerlo; baja hasta ese límite para que podamos empezar a conocer la inmensidad de su Amor y acercarnos a Él. La duda sobre el amor de Dios, el primer pecado, causa la acedia que nos hace ver como verdadero mal, aquello que es un Bien, el único Bien.
Otra manifestación de la acedia es la confusión. Algunos no desconocen a Dios pero piensan que la Revelación y Jesús son un mal, una mentira, un engaño que dificulta la madurez del ser humano, que impide el bien social, el desarrollo de la cultura y el bien de la historia; piensan que hay que emanciparse de la fe en Jesús para alcanzar el bien... Otra de las raíces, se manifiesta al aceptar a la razón como única fuente válida de conocimiento sin tener en cuenta que la razón es limitada.
La acedia como corrupción de la inteligencia tiene a su vez la raíz en la corrupción de los apetitos que, desordenados por el pecado original, distraen al entendimiento del apetito por los bienes verdaderos. Al final la inteligencia queda limitada únicamente a la consideración de algunos bienes, previamente "amados" o "rechazados" con nuestras pasiones más instintivas. Queda limitada y no puede conocer la verdad ni discernir el mal y queda alejada de la consideración de los bienes divinos sea por ignorancia o por distracción, de modo que ni siquiera se plantea que sean bienes.
 
El Padre Bojorge nos remite a San Pablo que habla de la relación entre este desorden de los apetitos y la inteligencia herida y nos permite entender mejor la batalla entre las potencias espirituales y las potencias sensibles. Nos explica que son contrarias, antagónicas y que el conflicto entre ellas nos impide, en ocasiones, hacer el bien que quisiéramos. Nos enseña que si vivimos aceptando con fe la revelación histórica, como hijos de Dios, de cara al Padre, Él nos fortalecerá y podremos controlar las apetencias por los bienes sensibles, materiales y perecederos y podremos mantener las apetencias por los bienes espirituales, eternos. San Juan nos dice que no se puede amar al Padre y amar al mundo, que no todo lo que hay en el mundo viene del Padre y que es necesaria la elección entre lo perecedero y lo eterno. No podemos evadirnos del mundo ya que estamos en él, pero tenemos que posicionarnos con claridad porque no podemos tener todo y lo perecedero, lo temporal, pasa; lo eterno no.
Aquí está el fundamento de la acedia, en este conflicto entre amores que produce que las potencias sensibles ya no obedezcan a la razón y que tiene la raíz en el desorden de pasiones que produce el pecado original.
 
Juan Pablo II nos explica que el pecado original es la clave para interpretar la realidad, nos hace desobedecer la voluntad de Dios y, sobre todo, nos impide reconocerlo como Padre amoroso, nos hace verlo como rival, avaro de su poder. Poniendo en duda la verdad de que Dios es amor y dejando la sola conciencia del amo y el esclavo, de la dialéctica de Hegel y haciendo que el hombre mire a Dios como rival, tipo Prometeo que lucha contra los dioses. Mircea Eliade nos habla de sentimientos contradictorios en el hombre, de una atracción y de un temor hacia Dios, de fascinación y temor pero que no es el temor bíblico de Dios, que es el respeto, sino un miedo a Dios como alguien que amenaza una parte de mi ser. El Amor perfecto exorciza el miedo, cuando participamos en el amor de Cristo, eso exorciza la acedia, aquello que nos hace ver a Dios como malo, dice San Juan.
 
Nos habla el Padre Bojorge de dos maneras para sanarnos de la acedia. Una sería remediarla y ya esto supondría pensar que Dios hace algo en nosotros, darnos la gracia, y que luego nos larga a caminar por nuestra cuenta y que dependería de nosotros, de nuestra fuerza, el curarnos de esa acedia que nos ha sobrevenido en el camino... Aquí podríamos abrir una puerta a la acedia pues se pierde de vista el gozo de la gracia, la alegría de la salvación.
 
Otra manera de enfocar el tema es conservar la gracia, ser fieles a la gracia primera ya dada. El mejor remedio es conservar la gracia primera que Dios nos regala para que Él nos pueda seguir dando otros bienes; no nos los da por nuestro esfuerzo sino por nuestra fidelidad, por permanecer fieles a lo que El comenzó, eso permite que El siga actuando en nosotros, es conservar el gozo de la obra divina realizada en nosotros, el gozo de la salvación que es lo que debemos celebrar en nuestro culto.
El Arcipreste de Talavera ya en el siglo XIII, nos dice que una parte del remedio del mal consiste en conocerlo; conocer el mal nos permitirá conocer el bien y defenderlo del mal que lo ataca. Esto no tiene nada de negativo ni pesimista, ocuparse del mal nos permite ocuparnos del Bien. Un buen diagnostico es ya la mitad del tratamiento. Conocer bien el mal es un principio para darle remedio.
 
Los Santos Padres nos dan como remedio para la acedia reconocer la bondad de Dios, reconocer los bienes personales y concretos que nos ha dado, el bien que Cristo su Hijo ha hecho históricamente y a través de los sacramentos, en la Iglesia. También nos ayuda reconocer el bien que nos ha llegado a través de otras personas creyentes...La Iglesia con el ciclo litúrgico nos invita a contemplar y recordar una y otra vez la Revelación histórica de Dios y esto nos permite mostrar gratitud celebrando los misterios, la Encarnación, el Nacimiento, la Pasión y Muerte, Resurrección, la Eucaristía y esto es otro remedio para la acedia pero no basta.
Los remedios para la acedia tienen que ir más allá de la consideración personal, individual. No podemos luchar contra el mal de una civilización de la acedia. De una cultura que nos enseña que Dios es malo, la religión mala, la revelación falsa o dañosa y que lo hace de muchas maneras, tanto desde cátedras académicas como populares; no se puede ir contra una sociedad que tiene sus resortes ya armados para rechazar a Dios, a la vida cristiana con calumnias, con persecuciones violentas o solapadas. Este mal tiene que ser tenido en cuenta desde la dirección espiritual, desde la teología pastoral, desde los dirigentes, desde los misioneros y hay que tener en cuenta también su carácter demoniaco. Hay que conocer al demonio que posibilita que las almas puedan considerar malo al Dios que les presentamos con nuestro mensaje para poder exorcizarlo y combatirlo. Puede suceder que el que va a transmitir el mensaje, se deje embaucar por el mismo demonio de la acedia y que lo convenza de que el mensaje, o aspectos de ese mensaje, son exagerados o innecesarios y lo lleve a utilizar excusas del tipo "eso no es necesario en los tiempos de hoy, en eso no debe meterse la Iglesia, atañe sólo al hombre"... y le haga transformarlo. Y puede que los mismos evangelizadores no sean conscientes de que esas reflexiones sean acidiosas, que rechazan el mensaje verdadero pues su mal interior les impide percibirlo. Por tanto en esta tarea del remedio de la acedia y de los pecados de una civilización, la Iglesia tiene que utilizar los medios que Cristo le ha dejado, excede nuestra capacidad individual; es una tarea con dimensiones de civilización.
El Padre Bojorge finaliza diciendo que como vienen intuyendo y reclamando proféticamente los últimos Papas, para remediar una civilización que se desarrolla contra el amor, con ausencia de amor, el único remedio está en procurar una Civilización del Amor.
Estas valiosísimas enseñanzas están ayudándome a mantenerme en el camino hacia Dios, a querer estar junto a Él, a confiar cada vez más, a quererlo, a alejar poco a poco la acedia de mi vida... En agradecimiento le pido siempre a Él que cuide, proteja, mime y quiera al Padre Bojorge que tanto bien nos hace con sus enseñanzas y su trabajo.
 
Gracias Padre Bojorge!   
 

Sofia Perez Alonso (12/13)

 
Ignorar la acedia es ignorar un aspecto esencial del mensaje cristiano revelado por Dios. La acedia implica para los creyentes una lucha espiritual que comenzó con Cristo y continúa en la Iglesia y con los cristianos, tanto si somos conscientes de ella como si no lo somos.
El Padre Bojorge nos habla aquí de esta lucha y de la victoria que Jesús nos revela si permanecemos fieles a ÉL. La acedia recoge todos los pecados, están en ella todos los pecados o ella está presente en todo pecado; engloba a todos los demás porque todos son defectos del Amor. Y Jesús nos asegura el triunfo definitivo del Amor y, como consecuencia, el triunfo sobre la acedia que es la ausencia de Amor. La indiferencia, la ingratitud, la tibieza y el odio al que nos ama, son pecados por desconocimiento del Amor, del Bien que es el Amor o por confusión entre Bien y Mal; justamente eso es acedia.
 
Pero estas descripciones no son "teóricas", el Padre Bojorge habla de una lucha real y personal en la que el hombre libre puede rebelarse contra Dios del mismo modo en el que, ya casi desde el principio de la Creación, Satanás se rebela y hasta ahora sigue intentando destruir la obra creadora de Dios y especialmente a los hombres.
Sin embargo queda abierta la posibilidad para el hombre, desde el instante en que Jesús pagó rescate por todos nosotros, de que decida con quién se une, a favor de quién se inclina, a quién elige servir y contra quién va a luchar y a dar batalla. Pues aquí resulta imposible no tomar partido y, o seguimos los mandamientos de Dios, -y esto será posible solo gracias a Su Amor y Ayuda, si como hijos fieles permanecemos juntito a Él-, o estamos en contra. No podemos elegir la neutralidad.
Jesús avisa y anuncia que en el mundo tendremos tribulación como la tuvo Él, pero Él ya ha vencido y nos anuncia la victoria.
El Padre Bojorge nos ofrece el repaso apasionante de algunos textos de las Escrituras donde se nos instruye y anima para lograr esta victoria. Una clave importantísima es ser hijos, actuar como hijos y sentir como hijos. Y si amamos al Padre como tales, nos será posible hacer Su Voluntad. Si nos apoyamos en nuestra fe como nos dice San Juan, si la mantenemos hasta el final, la gracia que Dios deposita en nosotros nos impedirá sucumbir aunque seamos débiles. Y aunque a los ojos del mundo aparezcamos como fracasados, estamos justo en el camino que Jesús nos indica, Él nos lo revela, nuestra fe nos dará la victoria sobre el mundo, no el dinero, no la belleza, no la juventud, no el éxito social o económico... Solo nuestra fe.
 
San Pablo explica características de esta lucha, animándonos a que busquemos nuestra fuerza en el Señor porque Él es quien la tiene y quien puede darla. Con una preciosa alegoría habla de la "armadura" de Dios, que nos sostendrá ante los ataques del diablo, porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, no es contra seres humanos... 
Por muy difícil que nos resulte creerlo, hay seres humanos servidores de fuerzas superiores que ellos mismos pueden ignorar; estos seres se oponen al amor de Dios movidos por el espíritu de acedia, que hace que nos vean como malos. Dice San Pablo que hagamos nuestra armadura con la verdad, con la coraza de la justicia, con la paz, siempre con el escudo de la fe para apagar todos los dardos encendidos del malvado... Nos anima a tomar también el yelmo de la salvación, la espada del Espíritu Santo, que es la palabra de Dios y a estar siempre atentos en oración y súplica...
 Al ir escuchando a Jesús a través de San Juan, de San Pablo, vemos que ahí está dicho todo lo que necesitamos para luchar contra nuestro enemigo principal, el Demonio y príncipe de este mundo y contra sus hijos, la raza de la serpiente.
Esta lucha está dentro de nosotros porque en nosotros está el pecado original y en nosotros está la gracia de Dios, luchando uno contra otra. Hay una oposición entre cuerpo y espíritu que nos divide interiormente y explica los momentos de acedia, las tentaciones por las que pasamos.
Hay oposición entre el espíritu que ama a Dios y tiende hacia Él y la carne que quiere saciar sus apetitos y, a veces, hay que sacrificar los apetitos de la carne por ese Amor a Dios. Amor que implica sufrimiento, porque yo mismo tengo que oponerme a mis debilidades y justo aquí empiezo a entender con el corazón esa conexión inseparable entre Amor y sufrimiento.
Pablo y Juan nos dicen claramente cómo actuar y también que solos jamás podremos vencer en esta lucha. Sin embargo podemos batallar y ganar porque el Espíritu Santo lucha con nosotros, el mismo Dios se pone a nuestro lado y con Su Fuerza y Su Gracia nos construye esa armadura espiritual y ésta es la obra del Espíritu en nosotros.
San Agustín nos recuerda que la lucha es también contra este mundo, contra la sociedad perversa, la Babilonia, y que nosotros pertenecemos a la Jerusalén, a la Iglesia.
Y también está nuestra carne, que somos nosotros mismos heridos por el pecado original y heridos por los pecados como ya vimos. De modo que esta es una lucha triple, contra la carne, contra el mundo y contra el príncipe de este mundo. Es necesario recordar que no son metáforas, ni espejismos ni una forma de hablar..., estas palabras reflejan realidades.
 El hombre herido por el pecado original y todavía no curado por la gracia, puede querer el bien pero hacerlo nos cuesta horrores, "Porque no es el bien que quiero lo que hago, antes el mal que no quiero es lo que obro", Romanos 7, 19.
Y esto nos lo avisan los gigantes de Dios, aquellos que recibieron en directo Su Palabra, Su Gracia, Su Fuerza. Esta es una ley que tenemos en el corazón, es la prisión de la carne que nos priva de la libertad y nos hace literalmente adictos al mal, es una adicción, pero de esto nos libra el Señor, Él es el Único que puede librarnos y ya lo ha hecho entregando a Su Hijo en rescate por nosotros.
Pero el espíritu de la acedia puede condenarnos y apartarnos de Su Amor cuando, por ejemplo, nos persiguen, cuando la angustia nos ahoga, el hambre nos retuerce de dolor, cuando no tenemos con qué cubrirnos y padecemos, o sabemos que otros padecen, mil peligros, injusticias, desequilibrios y toda clase de carencias humanas con las que no somos capaces de acabar y que nos impiden poner la atención en Él, mantener nuestra fe...
Pablo que ha pasado antes que nosotros por todas estas situaciones,  enumera las cosas que pueden erosionar nuestro amor a Dios para después afianzarnos por completo, "soberanamente vencemos por Aquel que nos amó". Aquí está no solo la victoria sino la súper victoria como matiza el Padre Bojorge regalándonos una traducción que refleja fielmente la fuerza que Pablo quiere darle, súper vencemos por Aquel que nos amó. Y aquí está la victoria sobre la carne, sobre el mundo y sobre Satanás.
Y he descubierto algo que hay que dejar que entre en el corazón, algo que hay que dejar que sea más nuestro que nosotros mismos, algo que es la llave, una pieza maestra, algo que yo, lenta como soy, he tardado muchísimo en entender y en aceptar. Es cierto que Dios me ha tocado el corazón, ¡Bendito sea! y es cierto que desde ese momento cada vez lo necesito más, lo anhelo más, lo echo más de menos... Pero en este proceso he sentido, a la vez, que algo fundamental fallaba, sentía el amor a Dios pero a los hermanos, sobre todo a los que te hacen sufrir, a los que dicen mal de ti, a los que te odian, a los que te tienen envidia, a los que son injustos... ¡qué difícil para mí, Señor, qué difícil! perdonarlos y quererlos.
Y no podía entender cómo perdonar, me escondía un poco en la autocompasión, otro poco en la rabia y en el rencor... Tan difícil era que así lo he confesado y lo confieso ahora, como un pecado que comparto. Pero lo comparto porque mi corazón acaba de entender cómo puedo empezar a solucionarlo.
Se nos ha dado la libertad para hacer la voluntad del Padre, y la voluntad del Padre es que por amor a Él, POR AMOR A ÉL, nos hagamos servidores unos de otros, por amor a Él, por fidelidad a Él, porque Él es nuestro aire, porque amarlo a Él es más necesario que respirar, porque estamos enamorados de Él, y por eso y solo por eso se hace posible amar a los hermanos. No es por nuestros méritos ni por los de ellos, es por la gracia de Dios, como efecto de nuestro amor a Él, es por eso por lo que podemos amar a los hermanos y unirnos a ellos. Únicamente la unión con el Padre y el más y más y más amor a Él posibilita la unión con los hermanos. Ahora comienzo a comprenderlo. Eso es lo que Jesús quiere que hagamos.
 
Al leer la transcripción del video 12/13 del Padre Bojorge y guiada por él, se repite un fenómeno del que he hablado ya, pero tengo que repetirlo. Es como si la lectura cobrara de repente vida, es como si nunca antes lo hubiera leído o como si lo hubiera leído por encima, considerándolo como algo sólo teórico, bellísimas palabras pero no vivas, no real, no capaz de actuar... Sin embargo al leerlo en este contexto mi corazón sabe, entiende, experimenta, que son palabras de verdad, que son palabras de Dios. Y a Él levanto mi corazón para agradecerle, para alabarlo, para quererlo con toda la fuerza de que soy capaz porque Él, siendo yo tan insignificante y "humana" como soy, me ha querido primero ¡y de qué manera!. Y para darle millones de gracias también por el Padre Bojorge a quién le pido que bendiga siempre.
Sofía

Sofia Perez Alonso (13/13)

Es posible instaurar la Civilización del Amor, abriéndose a la Verdad Revelada. Los Papas desde el s. XIX hasta hoy, nos han hablado de esta posibilidad, poniéndola bajo la clave de la Revelación de Dios, que se ofrece como auténtica ayuda para llegar a esa Civilización. Leon XIII pedía una economía más humana en la que se tuviera en cuenta al hombre, frente al crecimiento de economías deshumanizadoras que lo único que consideran son las ganancias. Pio X  y los Papas posteriores insistían a los gobernantes de este mundo, para construir y desarrollar la sociedad teniendo en cuenta los principios de Cristo; sin desanimarse ante la sordera de los dirigentes. 

 
 
Benedicto XVI dice que el Amor se realiza en la Verdad e invita a los dirigentes a que en los asuntos de gobierno, tengan en cuenta esta Verdad Revelada. Propone transitar de la fe a la razón y de la razón a la fe, como medio de enriquecimiento para la sociedad. Añade que una razón que no reconoce límites es irracional; la razón racional reconoce sus límites en el conocimiento de las cosas y se abre a otros medios de conocimiento fuera de ella misma. En la carta sobre el amor humano afirma que si los gobernantes se desentienden del bien común,  y solo piensan en intereses comerciales y económicos, se convierten en una "mafia de ladrones". Hoy somos conscientes de esta dura verdad; los poderosos del mundo han olvidado el bien común en nuestras sociedades. Sabemos que hay fuerzas y resistencias históricas al reinado social de Jesucristo, a la acción del Espíritu Santo en la sociedad, fuerzas que se oponen al reino de Dios. La ideología materialista se opone y considera la fe en el Espíritu Santo, en Dios, como alienante y venenosa. De igual manera se oponen otras ideologías modernas inspiradas en el materialismo. 
 
¿Entonces, cómo conseguiremos esa Civilización del Amor? Solo es posible viviendo como el Hijo, aprendiendo a vivir como hijos; dejándonos libremente engendrar por el Padre para que Él pueda construir con nosotros, siendo nosotros mismos piedras vivas, la Jerusalen celeste, la casa de los hijos de Dios.
 
Cristo ha venido a enseñar como dejarnos engendrar por Dios, con el ejemplo de su vida. Él vivió en el mundo tanto en su naturaleza humana como en su naturaleza divina. Como Hijo-Humano recibe el Amor del Padre y como Hijo-Dios se da enteramente desde su naturaleza divina, que consiste precisamente en darse. El Padre es deseo purísimo de donación, es la fuente del Amor en la Santísima Trinidad, no se le puede tener miedo salvo que se esté en la ignorancia o en el error. Se entrega totalmente, máxima expresión del Amor, y como no hay otro Dios a quien pueda entregarse, se entrega a si mismo como Hijo y cuando se recibe es el Hijo. Cuando se da es el Padre y cuando se recibe es el Hijo. Hijo que nos enseña que nosotros, si somos capaces de abrir nuestro corazón  y todo nuestro ser como Él lo hizo, también podremos recibir ese Amor de Dios con la plenitud con la que Él quiere dárnoslo. 
 En el Sermón de la montaña, núcleo central de las enseñanzas de Jesus, -no ajenas a lo que el mismo es como humano y como Dios-, nos enseña a vivir como hijos para, como tales, glorificar al Padre y entonces posibilitar que Él nos bendiga con sus bienaventuranzas, que son sus obras en los que, entre nosotros, viven como hijos. Si yo adoro al Padre, lo alabo, lo quiero, lo glorifico, me enamoro de Él, lo obedezco…, se convierte en lo que da sentido y luz a mi vida.  Si todo lo hago para su gloria, como hijo y no como siervo o esclavo..., entonces se establece una corriente de Amor entre ambos en la que Su Amor, cuando llega a mi corazón y lo anega, hace posible que yo también lo ame.  De esa sobreabundancia de amor nace también en mí, la posibilidad de amar a sus otros hijos  y de perdonarlos como Él me pide.
 
Esa corriente de Amor, Jesus la establece de forma perfecta con Su Padre,  vive en obediencia y docilidad total, vuelto hacia el seno del Padre, que en respuesta no lo deja morir, lo resucita y así gana también para nosotros la vida eterna. Esto nos enseña Jesus, Revelador del Padre, que nos toca dejarnos engendrar por el Padre, ser barro dócil en Sus Manos, dejar que se establezca esa corriente para que pueda sanarnos y después hacer con nosotros aquello que para cada uno tenga destinado. Así cumplirá Su Plan, no el nuestro, y actuará obras que exceden por completo nuestro conocimiento y capacidad.
 
Jesus hombre se reconoce totalmente movido por el Padre,  es el reflejo perfecto del Padre, hace lo que le dice el Padre, habla lo que le dice el Padre, confía completamente, se le entrega, no necesita tener nada, el Padre le hace ser y le mantiene en el ser. Si también nosotros vivimos de cara al Padre y le permitimos  "regenerarnos", si quitamos impedimentos, renunciamos al pecado, al mundo, a Satanas, y nos dejamos modelar por Él, por su Gracia Divina,  el Padre hará que iluminemos al mundo, seremos luz del mundo y sal de la tierra. Al contrario, si rechazamos al Padre y vivimos de cara al mundo nos oscurecemos y la Luz de Dios no pasa a través de nosotros; Él da de sí mismo, de Su Misericordia, siempre que se lo permitamos y no lo neguemos.
Y eso hará con cada uno de nosotros si volvemos nuestro corazón a Él; nos colmará de su Gracia según la medida que nos tiene asignada a cada uno desde el principio. Algunos serán un enorme vaso y estarán llenos y otros serán un vasito pequeño y también estarán llenos, pues esa conexión, "de corazón a corazón", nos permitirá imitarle en misericordia y perfección.
  
Y Jesús nos pone, con el Padrenuestro, a hablar directamente con Dios, hablándole de los deseos de nuestro corazón de hijos que Él mismo ha imprimido en nuestros corazones, pidiéndole protección frente al maligno y pidiéndole para que venga Su Reino,  que venga por fin la Civilización del Amor sobre la Tierra. 
 
 ¡¡¡Qué maravilla como nos dice el Padre Bojorge, que auténtica maravilla, colmados de su gracia y haciendo sobre la tierra aquello que Él quiere que hagamos; así, si somos piedras vivas, asi si contribuiremos a construir la civilización del amor!!!!! 
Mi agredecimiento Padre Bojorge por sus escritos que son un tesoro, por su ayuda y por la forma de transmitirnos la Luz de Dios, no se puede expresar con palabras, eso es muy pobre. Por eso le pido a Dios que lo colme de bendiciones y gracias porque Él si que puede hacerlo debidamente.
Sofía
 
 

Margarita

 
Hola Padre Horacio,su serie es fuera de serie!!la he seguido con muchisimo interes,gracias Padre,quiero hacerle una pregunta:Cuando su Reverencia se refiere a que hay que orar y hacer exorcismos para liberarnos de la acedia,es la oracion de exorcismo de San Miguel o tenemos que ir a un exorcista?Yo estoy en Colombia y aqui hay diocesis donde no se reconoce esa necesidad,y es más creo que no hay ninguno nombrado oficialmente como exorcista;yo reconoci muchos comportamientos mios y de mis familiares como producto de la  acedia,de hecho he estado orando porque Dios nos regale el don de la fe y un amor a Dios perfecto, a mi y a todos mis familiares..Gracias Padre por su entrega,por compartir con nosotros los dones que ha recibido,Dios lo siga bendiciendo, esperando su orientacion,Margarita 

Titi

Por la Luz que nos ha brindado el Espiritu Santo en el Divino Querer para entender como trabaja el adversario,el demonio de la acedia. Ilustrador y evangelizador lo hablado por el Padre Horacio.

Interesada estoy en conocer mas,aprender mas para estar preparada para estas batallas y la guerra. Se que el bien esta sobre el mal y con efesio 6 se nos promete una victoria.

El drama de la creacion me impacto. Sigo escuchando porque es Jesus en su Divina Voluntad quien quiere escuchar entender y actuar.

Con amor en Cristo, mi sonrisa
Amiga Misionera EWTN
Guayaquil, Ecuador
Comunidad Divina Voluntad,Mex


Nestor


Esta semana, ví en vuestro canal uno de los capitulos de los demonios de la acedia, y realmente me hizo mucho bien escuchar las palabras del Padre Horacio Bojorge.

Quisiera si pudiesen decirme cual era el libro del cual habla sobre los Padres del Desiero.


Muchas Gracias y el Padre Horacio estarà en mis Oraciones.

Saludos Cordiales,


Jorge

Estimados Señores de Acedia,
Cordial saludo.

El objeto del presente es solicitarles el favor de informarme, si en Colombia se consigue el Libro Acedia y en qué Librería,
en caso contrario, como puedo adquirirlo y cuál es su precio.

Atentamente,


María

Mi admirado Padre Bojorge:
                                      He tenido una gran alegría de ver hoy por primera vez uno de los capítulos de su programa sobre la Acedia. Aunque recibo el newsletter del canal, no me había dado cuenta.  Espero que los repitan para poder aprovecharlos. Tengo 60 años, vivo en Gonnet, La Plata, en la
República Argentina y desde hace varios años lo conozco a través de sus libros.

                                      Fray José Miguel Padilla, Capuchino Recoleto, me indicó que leyera "En mi sed me dieron vinagre", luego de una larga charla que mantuvimos en 2004. Y desde entonces, ha sido un tema de gran interés para mí, tal vez porque nunca antes lo había profundizado.
En el capítulo que ví hoy, justamente hablaba del tema adicciones y aquí estoy peleando contra elcigarrillo y aún no logro ganarle. 

                                       Lo que me resulta claro, es que cuando rezo al sentir deseos de prender un cigarrillo, me resulta mucho más fácil no hacerlo. También tengo muy presente el relato del Peregrino Ruso, donde uno de los personajes aficionado a la bebida, toma como costumbre leer
un capítulo del Evangelio antes de beber, logrando así frenar el impulso.

                                        Soy Locutora, trabajo en Radio Universidad de La Plata, (lugar difícil por cierto, pero Dios sabrá por qué me trajo aquí) confío en sus designios. Nací en Buenos Aires, hace 20 años que vivo en Gonnet.

                                        Gracias por su tiempo, seguimos unidos en el Señor.
 


Rodrigo

Querido Padre Bojorge,
Mi esposa Verónica, nuestro hijo Andrés, y yo humildemente le enviamos muchas bendiciones desde el Vaticano y unas fotos que tomamos alli. También te enviamos un corto video: http://www.youtube.com/watch?v=JLhwIhmaziQ Te agradecemos con todo nuestro corazón todo lo que haces por Nuestro Señor Jesucristo y su Santa Iglesia Católica ! Nos encanta su programa en EWTN llamado "El demonio de la acedia"

Con mi famila en la Plaza de San Pedro, que felicidad más grande ! abajo le enviamos más fotos con mucho cariño..
 


Constanza

Hola Padre Horacio Bojorge, S.J.
Me llamo Constanza y estoy  casada por la iglesia , voy a Misa todos los dias a veces cuando tengo muchos problemas voy mañana y tarde, tengo 2 yhijos y un esposo catolicos "nominales".  Van a misa los domingos aunque no comulgan. Vivo en Colombia;  tengo una familia materna o paterna bastante alejada de Dios nos detestamos, la mayoria no se hablan han peleado por todo lo que se puede pelear en una Familia.
Estoy gratamente sorprendida, escuchandole la predica de Marcos 1: verso 23  y demas con respecto al espiritu de acedia y creo que de alguna manera estamos infestados con ese espiritu. Padre estoy haciendo un proceso de sanacion Intergeneracional, consiste en ir a misa y ofrecer las misa cada dia por la liberacion se debe decir algo asi, señor Jesus Lava, limpia, purifica, exorcisa, libera, desata y sana el matrimonio y hogar de mis padres, de todo lo que este destruyendo, desuniendo, separando y todo lo que esta haciendo daño a mi hogar.
Pero la cantidad de problemas de convivencia se han acumulado, no estoy segura de estar haciendo lo correcto. USted en su predica dice que la iglesia tiene el poder de exorcisar pero lo estoy viendo muy dificil creo que yo debo buscar mas ayuda o resistir que debo ?
 
Reciba un abrazo en Cristo Jesus.

Ticuvi

Por la Luz que nos ha brindado el Espiritu Santo en el Divino Querer para entender como trabaja el adversario,el demonio de la acedia. Ilustrador y evangelizador lo hablado por el Padre Horacio.
 
Interesada estoy en conocer mas,aprender mas para estar preparada para estas batallas y la guerra. Se que el bien esta sobre el mal y con efesio 6 se nos promete una victoria.
 
El drama de la creacion me impacto. Sigo escuchando porque es Jesus en su Divina Voluntad quien quiere escuchar entender y actuar.
 
Con amor en Cristo, mi sonrisa
Amiga Misionera EWTN
Guayaquil, Ecuador
Comunidad Divina Voluntad,Mex
 

Néstor
 
Esta semana, ví en vuestro canal uno de los capitulos de los demonios de la acedia, y realmente me hizo mucho bien escuchar las palabras del Padre Horacio Bojorge.
 
Quisiera si pudiesen decirme cual era el libro del cual habla sobre los Padres del Desiero.
 
 
Muchas Gracias y el Padre Horacio estarà en mis Oraciones.
 
Saludos Cordiales,
 

Estela
 
Estimado Padre Bojorge,con mucha alegria he visto dos veces su bello programa pues en mi familia tengo una hermana Patricia, es la mas pequena y ha sufrido mucho por la acedia y ahora odia a Dios pues ha perdido su trabajo, su esposo y padece de depresiones incluso ya ha pensado alguna vez en suicidarse, ella tiene 47 años y tiene dos bellos hijos, una es la perla de la casa Gaby(22) que se ha agarrado de Dios ante tantos problemas familiares y el hermano Gustavo se hizo nostico(20),mi querida hermanita ha  dejado de ir a Misa pues no tiene tiempo.   Estimado Padre le pido muchas oraciones por ella y su familia, nosotras con mama y otras hermanas pasamos orando por ella y tiene un carácter terrible y trata a mama sin ningún respeto,  a pesar que ella la mantiene ante este escenario ¿Qué podemos hacer por ella?  Actualmente yo vivo en Bremen Alemania con mi esposo y aquí hay mucha acedia,  pero,  yo paso orando y pidiéndole a Dios que me de la fuerza para seguir adelante.   Esperando su repuesta saludos y oraciones.

Isabel

Padre Horacio Bojorge:

 ¡No se imagina cuánto le agradezco su serie sobre la acedia!Ahora que la están repitiendo, estoy viéndola otra vez; pero además compré y estoy leyendo " En mi sed me dieron vinagre" y además una amiga me regaló "Mujer, ¿por qué lloras?".
Usted vino al Colegio Ezpeleta a dar una conferencia el año pasado y lamentablemente la perdí (yo vivo a pasos de allí aquí en Bella Vista), pero me dijeron que este año volverá y salvo que me enferme, allí estaré.
Me interesé mucho por la acedia debido a mis grandes distracciones mientras rezo y especialmente porque ya me ha pasado tres veces el distraerme durante la Consagración, lo que me produjo una tristeza horrible.
Soy bien mayor ya, 62 años, y hago bastantes pavadas por día. El resto de las que hago no me importan casi nada, pero éstas sí. Especialmente no puedo entenderlas porque, he tenido una vida difícil: soy viuda desde hace casi diecisiete años, tuvimos cinco hijos de los cuales dos murieron a los 24 años Lucía y Mariana a los 19 de una enfermedad terrible, gracias a Dios poco común aquí en Argentina -enfermedad de Baten o Lipofucsinosis- e Inés tiene Síndrome de Down y salvo una vez, al principio de la enfermedad de Lucía, hace 27 años, que dije que Dios y la Virgen debían estar de espaldas cuando yo rezaba -de lo que me costó horrores perdonarme-, nunca más le reclamé a Nuestro Señor el que no se pudieran curar y puedo decir, hasta en confesión, que soy feliz a pesar de todo porque Lo quiero con todo lo que mi pequeño corazón puede querer y a su Iglesia igual.
Deseo y tengo la Esperanza de que sus enseñanzas me ayuden a librarme de esas distracciones, para mayor gloria de Dios y felicidad mía.
¡Que El Señor lo bendiga abundantemente y lo guarde!
Isabel Esteva de Morosini

Perdón por lo mal redactado que está esto, pero ya es bastante tarde para ponerme a corregir.


Maria Luisa

Estimado Padre HORACIO BOJORGE:
                                                             le escribo en esta oportunidad para decirle que ha sido de mucha ayuda para mi conversion y para mi espiritualidad su programa lo miro desde hace tiempo y lo busco en la programacion de EWTN cada vez que termina el episodio. y como BENDITO SEA DIOS LO VUELVEN A REPETIR siempre lo vuelvo a empezar y siempre entiendo mas, y me acuerdo de una frase de la
Biblia que dice en el libro de la SAbiduria creo " porque vivimos como oprimidos en esta morada de arcilla y con dificultad descubrimos lo que esta adelante de nosotros o lo que esta a nuestro alcance lo descubrimos con esfuerzo, esa creo es la idea.
           Me alegro por Ud Padre Horacio de su entrega a Dios de anunciar a Jesus tambien tuve el privilegio de participar de un dia de la novena de San Miguel Arcangel en Parana Entre Rios el año pasado y pude escucharlo y hacer una buena confesión con el Padre Jose Maria de la misma Iglesia
. (porque yo vivo en Nogoya) y Ud estuvo en Nogoya en la Parroquia San Ramon y pude comprar algunos de sus libros pero no estaba el libro de la acedia
que me encantaria tener .
           Bueno hace rato que queria escribirle para agradecerle y para rogarle que no nos deje es decir que siga haciendo programas series como la de la Acedia y que tambien  a esta la continuen repitiendo.
Un abrazo enorme en Jesús y Maria. Lo quiero mucho. Dios lo bendiga en el InmaculadoCorazon de Maria AMen
Maria luisa  entre rios argentina